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Prueba del Scenic 2.0

Diego PerezDiego Perez MegaForero ✭✭✭
Os pongo el enlace a la prueba del Megane Scenic 2.0

http://www.cochenet.com/alvolante/renault/scenic/scenic_2.0/renault_scenic_2.0-24.jpg

Ayer ya puse en el tema por aqui abierto el enlace a la prueba del C-Max 1.6 Trend (por si quereis echarle un vistazo, esta en www.cibercar.com)

Un saludo

Diego
Mis consumos en el Spritmonitor

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Comentarios

  • metroTMmetroTM MegaForero ✭✭✭✭✭
    Prueba del Scenic 2.0

    Esa pagina es mas partidista que telecinco. Y para colmo, el golf, que no se ven ni dos por la calle, y dicen que es de lo mejorcito, cuando en todos los sitios coinciden que es puro marketing, deplorable.
  • Diego PerezDiego Perez MegaForero ✭✭✭
    Prueba del Scenic 2.0

    De que partido es entonces? Otra pro-vag?

    Pues mira que me está entrando ganas de probar un nuevo Golf y comentaros si es bueno o es un bluf por lo que piden por él, y poruqe no tengo tiempo, que si no, ya me había probado un 1.6 FSi de esos nuevos.

    Un saludo

    Diego

    P.d: Al Megane 1.9Dci le dan pa'l pelo y a este Scenic 2.0 parece que tambien.

    Que opinion os merece www.km77.com o www.cibercar.com??? Son de algun otro partido?

    Diego

    Mis consumos en el Spritmonitor

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  • metroTMmetroTM MegaForero ✭✭✭✭✭
    Prueba del Scenic 2.0

    De que pártido es telecinco?, por que ahí aun podemos discutir si es solo de ZP o también de los otros. Le dan una caña excesiva a Renault, he leido las pruebas del Scenic y del Sedan y madre mia, pero cuando he oido lo del multiplexado ya he desistido de encontrar la prueba razonable, después comentan que el 2.0 TDi es un tiro cuando todos las pruebas acuerdan que es peor que el anterior TDI de 130, y cuando todas las otras dicen que es mejor en rumorosidad aquí dicen que es peor, siendo un ruido molesto y de baja calidad. O sea que básicamente van en sentido contrario a todas las pruebas que he leido y a la opinion que la gente tiene. No se si los comentarios de tu ultima intervencion son irónicos o no Diego Perez.
  • Diego PerezDiego Perez MegaForero ✭✭✭
    Prueba del Scenic 2.0

    Lo de probar el Golf, no era irónico, es una intención que espero ver cumplida si tengo tiempo algún día.

    Los ultimos comentarios, pues sí, me gustaría saber la opinión de los foreros sobre estas webs...no se, me parece a mi que ahora hay una especie de cruzada anti-vag y anti-renault por este foro, y cuando a un coche "se le sacan los colores" no está de más decirlo. En esta prueba del Scenic le sacan los defectos que en otras pruebas no comentan, lo cual está muy bien. No quiero leer una prueba para que me convenzan de que es lo mejor, quiero saber cuantos más fallos posibles mejor para mí, y luego ya decidiré que coche es el que me conviene.

    Diego
    Mis consumos en el Spritmonitor

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  • os_quieroos_quiero Forero Master ✭✭✭✭
    Prueba del Scenic 2.0

    La direccion que has puesto es d euna foto, Diego.. Copio-Pego la prueba...

    Análisis:

    El nuevo Renault Scenic II conserva la filosofía del modelo anterior, con 5 asientos individuales, los tres traseros del mismo tamaño, con 45 centímetros de anchura (antes el central era más estrecho) , desmontables, con reglaje longitudinal y de inclinación del respaldo. Con el ánimo de cubrir más frentes, Renault lanzará un Scenic largo de 7 plazas.



    Los asientos laterales se pueden desplazar hacia el interior suprimiendo el asiento central, aumentando así el confort y resolviendo uno de los mayores defectos de esta 2ª generación del Scenic, como es el espacio al lateral (al igual que en el modelo anterior), muy escaso con los tres asientos y que obliga a ir totalmente erguido, sin posibilidad de dejarse caer hacia el reposabrazos de la puerta, que tampoco es cómodo de usar, pues apenas queda espacio al panel de la puerta y obliga llevar el brazo totalmente pegado al cuerpo.



    Los asientos traseros al igual que los delanteros no resultarán cómodos para personas voluminosas por los resaltes tan marcados del respaldo. Antes de sentarse hay que levantar los reposacabezas, que montan sobre el respaldo para mejorar la visibilidad trasera y se puede pasar con relativa facilidad de un lado al otro a pesar del hueco portaobjetos sobre el túnel central, que molesta algo.

    Para ser un monovolumen, con mucho espacio interior, el Renault Scenic dispone de un mal puesto de conducción. Falla por el espacio para las rodillas bajo la columna de la dirección, por lo que hay que llevar el asiento bajo y retrasado, dificultando llegar con comodidad a los mandos de la consola central o al retrovisor interior y desaprovechando una de las ventajas inherentes a estas carrocerías, como es la ir sentados altos. La posición del cambio en la consola central también provoca falta de espacio para la pierna derecha, pues el soporte sobresale bastante y la pierna queda muy encajada y golpea contra el lateral. En cambio se puede pasar relativamente bien de un lado al otro delante gracias a que la consola sobre el túnel central (que no existe) es deslizante. Los parasoles delanteros se quedan pequeños para tanta ventanilla y las guanteras de las puertas delanteras son pequeñas y quedan adelantadas, obligando a separar la espalda del respaldo para llegar a ellas.



    Esta falta de espacio para las rodillas tiene dos agravantes, uno es que la instrumentación central libera espacio para poder jugar con la posición del volante, como demuestra su primo el Nissan Primera y el segundo que en sus hermanos los Megane II no se plantea este problema.



    El puesto de conducción tiene otros aspectos fácilmente mejorables y que deslucen bastante el placer de conducir, como una palanca del cambio ruidosa en las inserciones y de tacto desigual, mucho más firme hacia atrás que hacia delante, un acelerador con sobregás a pesar de llevar una caja de cambios manual, un asiento corto de banqueta aunque con buena inclinación por lo que recoge bien los muslos y un respaldo demasiado recto y estrecho, por lo que las personas de mucho volumen tendrán problemas a la hora de acomodarse. En cambio, el reposapiés está muy bien resuelto.

    La posición al volante es muy sentada y el asiento tiene mal situadas las palancas de reglaje, desplazadas del lateral de la banqueta por falta de espacio al panel de la puerta, muy voluminoso por aquello de la seguridad pasiva: la de inclinación del respaldo en el **** delantero de la banqueta obliga a separar la espalda del respaldo y además lo deja suelto por completo, con lo que se pierde la posición, y muy incómodo de accionar es el reglaje lumbar, en el lateral interior del respaldo, muy retrasado y muy arriba, sin apenas sitio para meter la mano por la presencia del reposabrazos central.



    El cuadro de mandos merece una mención especial: tapado parcialmente por el volante, hay que asomarse para ver toda la parte izquierda, la que agrupa el ordenador de a bordo y el control de crucero, de grafía y símbolos ilegibles e ininterpretables por el reducido tamaño; al cuentarrevoluciones le pasa lo mismo, es de tamaño mínimo y resulta imposible discernir si se va a 3.250 o 3.500 rpm; el nivel del combustible por segmentos, sin más indicación, requiere saber cuántos segmentos son en total para saber cuantos llevas gastados y los que te quedan, y así poder deducir si te queda 1/4 ó 1/2 de capacidad. El único indicador claramente legible y bien resuelto es el velocímetro, con cifras de buen tamaño. Para rematar la faena, cuando el sol entra por detrás la visera no evita que los rayos incidan directamente en la pantalla, impidiendo su lectura. Hay que reestructurar ese cuadro. Como ya habíamos comprobado en el Sedan, el cambio de luces tiene un ligero retraso y al dar ráfagas tarda algo en apagar, dura más la ráfaga que el toque a la palanca.

    El volante multifunción tiene los mandos del control de crucero a ambos lados del volante, los de la izquierda sirven para modificar la velocidad y los de la derecha para desconectarlo y conectarlo momentáneamente, y como es norma de la casa, el satélite de la radio queda muy cerca del volante, por delante, y puede aprisionar un dedo en los giros.



    El acceso a este monovolumen es bueno, sin que haya que subirse a él para entrar y con buenos huecos de puertas. En caso necesario, se puede entrar perfectamente por el maletero, aunque pasar a los asientos delanteros es muy complicado por la presencia de la larga consola central deslizante, con los reposabrazos integrados y mucha capacidad. En este aspecto se ha perdido bastante respecto del modelo anterior. Además tiene cajones debajo de los asientos delanteros y traseros, trampillas en la zona de los pies delante y detrás que encienden las luces de cortesía al levantar las tapas, y la bandeja del maletero se puede poner a diferentes alturas (como en el modelo anterior, que soportaba una carga de 70 kilos) muy útil por ejemplo para dejar ropa de abrigo sin que moleste ni quite visibilidad por la luneta trasera ni se manche en el maletero si somos del género "guarro" y lo llevamos lleno de objetos y sustancias altamente "manchantes".

    La seguridad pasiva brilla a excelente nivel, para envidia y ejemplo de mucha competencia, con 5 estrellas en las pruebas de choque de EuroNCAP, al igual que el Touran. Dispone de cinturones delanteros con limitador de esfuerzo y pretensor doble, ventral y de cinturón o de hebilla, y los asientos traseros también tienen pretensor y limitador de esfuerzo. Lleva airbags de cortina en el pilar trasero, frontales y laterales en los asientos delanteros.

    La calidad percibida es buena y homogénea, con una tapicería cálida y suave al tacto, un guarnecido del techo bien ajustado, sin formar bolsas y plásticos de buen aspecto y mandos de buen tacto, aunque alguno estaba roto, como el de las luces, con encendido automático o el enganche de la cortinilla enrollables de una ventanilla trasera.



    La unidad de pruebas disponía de la tarjeta manos libres de Renault, muy cómoda aunque no siempre efectiva a la hora de abrir las puertas. Enseguida te acostumbras a ella, basta acercarse al coche, tocar la manilla, abrir la puerta y sin necesidad de insertar la tarjeta en la ranura y con un leve toque al botón de arranque automáticamente el Scenic desbloquea el volante y acciona el motor de arranque el tiempo justo y necesario hasta que el motor arranca. También dispone de freno de mano eléctrico, que se acciona al quitar el contacto y se **** automáticamente cuando el coche inicia la marcha al embragar, es un poco brusco y en ocasiones provoca el calado del motor.

    Los asientos traseros son muy fáciles de transformar, requieren poca fuerza y una sola mano tanto para abatir el respaldo como para bascular el asiento entero hacia delante. Devolverlo a su posición ya es más complicado y no exento de cierto riesgo, pues hay que soltar un seguro abajo del todo y el asiento se nos puede venir encima, aprisionando el brazo.



    El desmontado de los asientos requiere accionar dos palancas (marcados los extremos en plástico rojo) que quedan abajo del todo y tener cuidado con las rebabas del hierro transversal de refuerzo de la estructura, con el canto vivo y cortante. En este tipo de asientos desmontables hay que cuidar especialmente estos detalles, para prevenir y evitar accidentes y facilitar la transformación del interior. El maletero tiene buen tamaño, una boca de carga muy amplia y un umbral bajo y el portón levanta unos escasos 183 cm del suelo.

    Pincha aquí para ver el crash-test de Euro NCAP:

    Choque frontal y lateral
    Protección peatones
    Protección niños



    Prueba dinámica:

    El Scenic II hace gala de un comportamiento muy morrón, con una suspensión blanda que origina muchas oscilaciones verticales y un cabeceo en marchas cortas en los cambios de ritmo en el tráfico urbano que se hace molesto. Es poco ágil en la fase de entrada en las curvas y en tracción le ayuda bastante el esp, de acción algo brusca, que provoca que avance durante la curva a trompicones, acelerando y frenando y que cierre la trayectoria a la salida. Alcanza la máxima expresión de su carácter en curvas en bajada y en retención, con una transferencia de pesos muy grande hacia la rueda delantera exterior y un subviraje muy acusado, sin que el ESP se entere e intervenga. El **** de la suspensión tiene la ventaja de que del eje trasero no se descoloca nunca, aunque cortemos gas o rectifiquemos trazada. En resumidas cuentas, el Scenic tiene un comportamiento muy predecible, con un carácter subvirador claro y bastante balanceo, muy en la línea del modelo anterior.



    La frenada es ejemplar por distancia, aplomo y equilibrio, tanto en recta como sobre todo en curva, lo que tiene mucho mérito dado el centro de gravedad alto y la acusada inclinación de la carrocería. El único defecto es un pedal de freno poco dosificable en frenadas suaves pero rápidas, pues enseguida clava rueda y actúa el SAFE, sistema de ayuda a la frenada de emergencia, que resulta muy efectivo, con unas distancias muy reducidas y con muy poca fuerza sobre el pedal.

    El tacto de la dirección de cremallera con asistencia eléctrica no enamora, aunque nos ha gustado más que en el Megane Sedan. En maniobras en ciudad va muy bien, sin apenas esfuerzo, lo que tiene poco mérito, y en carretera va muy suave en la zona central con una transición demasiado brusca cuando se gira más el volante en curva, endureciéndose bastante, con mucho retorno y con un tacto "agarrotado" que no permite trazadas finas, milimétricas, aunque volvemos a repetir que nos ha parecido mejor que la del Megane Sedan. El Scenic II es muy suave de manejar en general, a excepción del pedal del embrague, algo duro.

    El motor tiene un tacto general vibrante que no enamora, con una vibración permanente y perceptible en el volante, la palanca del cambio o el pedal del embrague y una sonoridad que en baja es buena pero que a partir de 4.000 vueltas sube bastante y empeora de calidad. Es un motor que se deja sentir demasiado en aceleraciones en marchas cortas o circulando a plenos gases a medio régimen en repechos y en retención y que rinde la potencia máxima a unas inusualmente bajas 5.500 rpm, lo que permite aventurar una buena longevidad.



    Es un motor bastante elástico, sin pegada a ningún régimen, con un corte imprevisto para un motor de gasolina, a sólo 6.000 rpm y con un desagradable tironeo. La puntilla se la dan los desarrollos del cambio, con una 6ª muy larga (alcanza la velocidad máxima a 5.070 rpm) que no le permite superar nuestra habitual prueba de subida al puerto de montaña, aunque sí lo hace en 5ª, corta de desarrollo. La máxima velocidad conseguida han sido 192 km/h en llano (que coinciden con los datos del ordenador, lentísimo a la hora de calcular medias), con un andar muy aplomado. El consumo no es elevado, con una media de 8,4 l/100 km en un recorrido mixto a buen ritmo.

    El confort de suspensión del Scenic II es bueno, a pesar de que la carrocería va bastante ****, los ruidos aerodinámicos no son elevados, los pasos de rueda están bien aislados y en mal firme se hacen presentes algunos ruidos en el interior acompañados de una trepidación en la columna del volante. El confort acústico es bueno en conducción tranquila, turística, pero en cuanto se aviva el ritmo y se abusa de los regímenes altos, de los cambios de ritmo y de las retenciones el motor se hace demasiado presente.



    En resumidas cuentas:

    Lo mejor: seguridad pasiva, interior amplio y versátil, frenada
    Lo peor: plazas traseras laterales estrechas, motor ruidoso en alta, posición de conducción, desarrollo en 6ª


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