Hace algún tiempo, la firma catalana Emelba presentó en España el «Samba», un Seat 127 carrozado al estilo "campero", con una interesante gama de utilización. Este vehículo, con ligeros detalles de adaptación, constituía la versión española del «Scout» producido por el carrocero italiano Fissore. En la misma línea de transformación del popular 127, Emelba presenta ahora el «Poker», nombre que ha tomado al ser fabricado en España el «Fiorino» italiano, y cuyas posibilidades de utilización son bien distintas de las del «Samba».

El «Poker» se encamina más hacia el profesional que precisa utilizar su vehículo para transportar gran variedad de cargas, no excesivamente pesadas, permitiendo, al propio tiempo, otro tipo de utilizaciones secundarias o complementarias, entre ellas la de un turismo, en el caso de la versión «mixta», con lo que viene a competir en este aspecto con el Citroën 2 CV 6 Mixta. Por supuesto, la capacidad útil para el equipaje es mucho mayor en el «Poker» que en el «Samba», pudiendo ser usado además —en una interesante ampliación de la gama de utilización— como «camper», es decir, en el camping o en los viajes de turismo en que no se quiera gastar dinero en hoteles, para lo cual ya existen en Italia interesantes «kits» de adaptación.

Por supuesto, en este caso, el número de pasajeros es muy limitado, pero no deja de ser ésta una interesante posibilidad más para un coche ya de por sí económico.


UNA BASE UTILITARIA

Para la realización del «Poker» se ha selecciohado el Seat 127, en su versión de gasolina de 90 NO, para lograr un nivel muy contenido de consumo y, por tanto, de economía de uso, respetando íntegramente todos sus conjuntos mecánicos, a excepción de la suspensión posterior, cuya ballesta se ha reforzado con una hoja más para impedir que ceda con facilidad en su altura al suelo por efecto de la carga, cuya cota útil máxima es de 520 kg.

De esta forma, resulta un vehículo que puede andar perfectamente en autopista y que puede afronjar itinerarios virados ostentando la buena estabilidad congénita a esta base mecánica. Por así decirlo, desde el respaldo del asiento hasta el parachoques es exactamente un Seat 127.


LA ANGULOSA LINEA DE LA CAJA

Cuando se ve por primera vez un «Poker», dos aspectos llaman la atención: uno, la altura de la caja; el otro, la angulosidad de las líneas, a las que estamos poco acostumbrados. Las formas más redondeadas de los demás vehículos de este tipo ayudan a esta primera sensación de extrañeza. Sin embargo, son estas «cuadradas» formas las que permiten ubicar aquel elemento que, en las demás, no cabe por muy poco...

La caja está realizada en chapa de acero, con unos montantes que sirven de refuerzo y de lugares de anclaje para cuerdas u otro tipo de ligaduras. En su versión mixta, lleva dos ventanas practicadas en la chapa, fijas, que dan visibilidad al asiento trasero abatible. Estas y las de las portezuelas traseras incorporan varillas de protección para la carga. Un pequeño cajón metálico protege el tubo de llenado del depósito de combustible. A la altura de los reposacabezas, existe una separación de entramado metálico que sirve de protección a los ocupantes, para evitar que la carga se proyecte sobre las cabezas de los mismos.


Este entramado es desmontable. En la versión mixta, pueden retirarse los asientos traseros y el del acompañante para poder ubicar los objetos de gran longitud.



DE PIE EN EL INTERIOR

Casi la mitad del techo de la caja puede abrirse abatiéndolo hacia fuera y hacia delante, pudiendo quedar enclavado sobre el resto del techo, o bien, dejarlo en dos posiciones intermedias. La escasa distancia al suelo permite una carga fácil, así como subir a la caja con comodidad y situar la carga al fondo sin necesidad de agacharse. Las puertas traseras se abren totalmente, quedando apoyadas en los laterales de la carrocería, sin estorbar así en las maniobras de carga y descarga en las calles angostas.

Sobre la cabina, un portaequipajes extraible y compacto hace además las veces de deflector del aire que incide sobre la parte frontal de la caja en régimen de marcha, disminuyendo así su penetración. De esta forma, se mejoran la velocidad y el consumo.



EL PRECIO

Considerando los accesorios (pintura antisonorizante intetior, luz de marcha atrás, cinturones automáticos, reposacabezas, asientos reclinables, luz de «warning», limpiaparabrisas intermitente.., además de los ya mencionados), el precio puede considerarse bastante ajustado, teniendo en cuenta por otro lado que el «Poker» no sale del constructor sino del carrocero. Los precios (sin seguro ni gastos de matriculación) son los siguientes:

Comercial: 366.616 pesetas.
Mixto: 369.930 pesetas.


El «Poker» se suministra en un único color, el beige claro, y cuenta para su asistencia con toda la red Seat.


>> · Fuente: AUTOPISTA nº 1088 (9-02-80)