Phaeton
27/02/2007, 16:43
BARCELONA. La dirección de Seat, su plantilla y los proveedores de la industria auxiliar del automóvil de Cataluña (más de 60.000 familias en total), confían en que el próximo viernes, día 2 de marzo, el consejo de vigilancia del grupo Volkswagen (VW) dé luz verde a los planes de la filial española en su reunión de Wolfsburg (Alemania) y permita así relanzar la marca sin dependencias de Audi, como era hasta ahora.
Los planes de Seat, que su dirección dará a conocer el próximo lunes en la inauguración del Salón Internacional del Automóvil de Ginebra, contemplan actuaciones hasta el año 2018, según fuentes dela compañía, con una inversión mínima de 5.000 millones de euros, cantidad similar a la ya invertida por la firma durante la pasada década.
El presidente de Seat, Erich Schmitt, ha dimitido ya de la vicepresidencia de Audi como consecuencia de la reestructuración de marcas del grupo Volkswagen. El propio Schmitt reconoció el pasado jueves en la presentación de los resultados de 2006, que «ahora seremos una marca autónoma y nos será más fácil acceder a la montaña». El presidente de Seat se refería a la cúpula de VW, «los pequeños dioses que habitan en Wolfsburg» como los denominaba Andreas Schleef, su antecesor en el cargo.
Los planes de Seat contemplan una ampliación de la gama de vehículos, con una nueva berlina que sustituya al Toledo y probablemente un coche pequeño. De momento, en el salón de Ginebra se presentará el Altea 4x4, modelo con el que la firma espera vender 15.000 unidades en su primer año de existencia a partir de que se comercialice en junio próximo. A finales de 2007 también saldrá al mercado una nueva versión del Ibiza, el rey de la marca.
Los nuevos vehículos aportará producción a las plantas y más gama a los concesionarios, que han debido lidiar hasta ahora en el competitivo mundo de la automoción con sólo cuatro modelos pujantes. La comercialización contará este año con 120 nuevos concesionarios hasta totalizar 2.000.
Seat, símbolo de la motorización en España, ha logrado, en palabras de Schmitt, «un estilo en el mundo del diseño y la deportividad, y así continuará en el futuro con la ampliación de su gama». Frente al argumento de la «canibalización», Seat cuenta a su favor con 100.000 clientes jóvenes que en el futuro son potenciales compradores del resto de marcas de VW.
Los planes de Seat, que su dirección dará a conocer el próximo lunes en la inauguración del Salón Internacional del Automóvil de Ginebra, contemplan actuaciones hasta el año 2018, según fuentes dela compañía, con una inversión mínima de 5.000 millones de euros, cantidad similar a la ya invertida por la firma durante la pasada década.
El presidente de Seat, Erich Schmitt, ha dimitido ya de la vicepresidencia de Audi como consecuencia de la reestructuración de marcas del grupo Volkswagen. El propio Schmitt reconoció el pasado jueves en la presentación de los resultados de 2006, que «ahora seremos una marca autónoma y nos será más fácil acceder a la montaña». El presidente de Seat se refería a la cúpula de VW, «los pequeños dioses que habitan en Wolfsburg» como los denominaba Andreas Schleef, su antecesor en el cargo.
Los planes de Seat contemplan una ampliación de la gama de vehículos, con una nueva berlina que sustituya al Toledo y probablemente un coche pequeño. De momento, en el salón de Ginebra se presentará el Altea 4x4, modelo con el que la firma espera vender 15.000 unidades en su primer año de existencia a partir de que se comercialice en junio próximo. A finales de 2007 también saldrá al mercado una nueva versión del Ibiza, el rey de la marca.
Los nuevos vehículos aportará producción a las plantas y más gama a los concesionarios, que han debido lidiar hasta ahora en el competitivo mundo de la automoción con sólo cuatro modelos pujantes. La comercialización contará este año con 120 nuevos concesionarios hasta totalizar 2.000.
Seat, símbolo de la motorización en España, ha logrado, en palabras de Schmitt, «un estilo en el mundo del diseño y la deportividad, y así continuará en el futuro con la ampliación de su gama». Frente al argumento de la «canibalización», Seat cuenta a su favor con 100.000 clientes jóvenes que en el futuro son potenciales compradores del resto de marcas de VW.