karburator
04/01/2003, 10:10
Recordaréis que hace un tiempo puse un tema preguntando cuál pensábaois que era el mejor itinerario para realizar este recorrido entre Valencia y La Cerdaña.
Al final la ida y la vuelta la hicimos por lugares distintos.
La ida fue desde Valencia hasta Martorell por la A-7 y sus putinos "puestos de pillaje". Desde ahí cogimos la N-II hasta Abrera para enlazar con la C-55, que va casi paralela a la autopista de Manresa. A la altura de St. Vicenç de Castellet y tras pagar los abusivos 2'49€ del "puesto de pillaje", continuamos por la C-16. ¡¡Qué basura de autopista!! Que yo sepa, una autopista debe cumplir unas normas de pendientes máximas y de radios de curva mínimos para poder ser denominada "autopista". La C-16 tiene unas rampas y unas curvas que difícilmente dejarían que se la llamara "autovía".
Tras acabarse la "autopista" empezó un tramo de carretera en obras, que para colmo tenía habilitado un carril adicional en sentido Bcn. hasta Cal Rosal. El carril de subida (sentido Berga) tenía una anchura por la que no pasaría un camión.
Luego, entre Cal Rosal y el Túnel del Cadí (cuyo "pillaje" asciende a unos 8€ y pico), la C-16 tiene curvas bastante cerradas y un asfalto en bastante mal estado.
Tras pasar el Túnel del Cadí, el resto del trayecto no tiene ningún misterio. La llegada a Masella se hace por una carreterita muy empinada, con varias horquillas (algunas se han de tomar en 1ª, pq sinó el coche no sube) y con esperanzas de no encontrarse ningún camión de cara.
Durante nuestra estancia en la Cerdaña aprovechamos para visitar Francia y especialmente Llívia. Es curioso comprobar como no está indicado el camino a seguir para ir a Llívia. Tuvimos que llegar hasta Sallagossa para ver una indicación que además estaba en sentido contrario. Por cierto, se nota que la Generalitat se ha dejado bastantes duros en Llívia para evitar que se pase a la Administración Francesa.
Las carreteras francesas genralmente carecen de arcén asfaltado, pero tienen algunos buenos detalles. La señalización y las balizas laterales se ven bastante bien y están plagadas de zonas de descanso, cosa bien difícil de encontrar en las carreteras españolas. En cualquier caso las españolas son más anchas, y en el caso de la Cerdaña, están mejor asfaltadas.
El retorno decidimos hacerlo por Ribes de Freser y Ripoll siguiendo la C-17. Así hacíamos un poquito de turismo y nos ahorrábamos algunos "pillajes". La Collada de Toses es un puerto de montaña infernal. La carretera está cuidada, tiene diversos lugares para apartarse y descansar, recién asfaltada... pero parece que no se acabe nunca. Decididamente, si vuelvo a la Cerdaña, lo haré por el Túnel del Cadí. Prefiero un "pillaje" de 8€ a perder la paciencia en la Collada...
La C-17, me parecio una carretera preciosa con algún tramo encajonado en el fondo de un desfiladero, pero hay que hacerla con cuidado, pues no es una autovía, sino una simple carretera de doble calzada, con algunas curvas muy cerradas, cruces a nivel, acceso a propiedades privadas, carriles de aceleración y decelaración muy cortos (si los hay), camiones que va a todo pasto (para adelantar a varios tuve que ponerme a 120, y lentamente los iba superando). A su favor tiene que está recientemente asfaltada y que los últimos tramos construidos son muy ámplios y llanos.
Una vez en Bcn, cogimos de nuevo la A-7 hasta Valencia.
¿Y qué más decir? Pues que mi viejo Fiat es todo un campeón. Por cierto, cuando haga los cálculos, os pondré los consumos.
Ciao!!
>Patrocinado por Módem Feliz
Al final la ida y la vuelta la hicimos por lugares distintos.
La ida fue desde Valencia hasta Martorell por la A-7 y sus putinos "puestos de pillaje". Desde ahí cogimos la N-II hasta Abrera para enlazar con la C-55, que va casi paralela a la autopista de Manresa. A la altura de St. Vicenç de Castellet y tras pagar los abusivos 2'49€ del "puesto de pillaje", continuamos por la C-16. ¡¡Qué basura de autopista!! Que yo sepa, una autopista debe cumplir unas normas de pendientes máximas y de radios de curva mínimos para poder ser denominada "autopista". La C-16 tiene unas rampas y unas curvas que difícilmente dejarían que se la llamara "autovía".
Tras acabarse la "autopista" empezó un tramo de carretera en obras, que para colmo tenía habilitado un carril adicional en sentido Bcn. hasta Cal Rosal. El carril de subida (sentido Berga) tenía una anchura por la que no pasaría un camión.
Luego, entre Cal Rosal y el Túnel del Cadí (cuyo "pillaje" asciende a unos 8€ y pico), la C-16 tiene curvas bastante cerradas y un asfalto en bastante mal estado.
Tras pasar el Túnel del Cadí, el resto del trayecto no tiene ningún misterio. La llegada a Masella se hace por una carreterita muy empinada, con varias horquillas (algunas se han de tomar en 1ª, pq sinó el coche no sube) y con esperanzas de no encontrarse ningún camión de cara.
Durante nuestra estancia en la Cerdaña aprovechamos para visitar Francia y especialmente Llívia. Es curioso comprobar como no está indicado el camino a seguir para ir a Llívia. Tuvimos que llegar hasta Sallagossa para ver una indicación que además estaba en sentido contrario. Por cierto, se nota que la Generalitat se ha dejado bastantes duros en Llívia para evitar que se pase a la Administración Francesa.
Las carreteras francesas genralmente carecen de arcén asfaltado, pero tienen algunos buenos detalles. La señalización y las balizas laterales se ven bastante bien y están plagadas de zonas de descanso, cosa bien difícil de encontrar en las carreteras españolas. En cualquier caso las españolas son más anchas, y en el caso de la Cerdaña, están mejor asfaltadas.
El retorno decidimos hacerlo por Ribes de Freser y Ripoll siguiendo la C-17. Así hacíamos un poquito de turismo y nos ahorrábamos algunos "pillajes". La Collada de Toses es un puerto de montaña infernal. La carretera está cuidada, tiene diversos lugares para apartarse y descansar, recién asfaltada... pero parece que no se acabe nunca. Decididamente, si vuelvo a la Cerdaña, lo haré por el Túnel del Cadí. Prefiero un "pillaje" de 8€ a perder la paciencia en la Collada...
La C-17, me parecio una carretera preciosa con algún tramo encajonado en el fondo de un desfiladero, pero hay que hacerla con cuidado, pues no es una autovía, sino una simple carretera de doble calzada, con algunas curvas muy cerradas, cruces a nivel, acceso a propiedades privadas, carriles de aceleración y decelaración muy cortos (si los hay), camiones que va a todo pasto (para adelantar a varios tuve que ponerme a 120, y lentamente los iba superando). A su favor tiene que está recientemente asfaltada y que los últimos tramos construidos son muy ámplios y llanos.
Una vez en Bcn, cogimos de nuevo la A-7 hasta Valencia.
¿Y qué más decir? Pues que mi viejo Fiat es todo un campeón. Por cierto, cuando haga los cálculos, os pondré los consumos.
Ciao!!
>Patrocinado por Módem Feliz